LAS VAQUILLAS DEL VERMOUTH ATRAEN A UN PÚBLICO FAMILIAR

Con más de media plaza al completo comenzaban esta mañana las vaquillas del vermouth que venían a sustituir, este año, a las del aguardiente. Los chavales más jóvenes no dudaban en saltar al coso taurino y entre volteretas y revolcones pasar casi una hora de diversión. Mientras, en los tendidos se veía un público diferente. A los tradicionales peñistas se sumaban muchas familias que aprovechaban el rato de la mañana para pasar por la Plaza de Toros, y disfrutar del ambiente animado que marcaba la charanga y reír con las volteretas y quiebros de los aficionados.
El alcalde, Francisco Julián Ramos Manzano y el edil de Festejos, Samuel Fernández acompañados de los concejales, Ángel Picado y Mª Jesús Moro, siguieron el evento con atención desde el callejón. Con un gran dispositivo de seguridad y sanitario, el espectáculo se cerró sin incidentes de importancia. Algunos rasguños y arañazos, además de golpes fueron las únicas incidencias atendidas por los servicios médicos tras la suelta de las dos vaquillas.
Ante la buena acogida, el concejal de Festejos apuntaba la posibilidad de instaurar este horario para mantener las vaquillas. “Ha sido muy interesante ver cómo las familias pasaban con los niños para participar en este espectáculo”, afirmaba recordando que el principal motivo del cambio de horario se debió a aspectos de seguridad.