LA FUGA LLENÓ LA NOCHE DE ROCK ESPAÑOL DEL BUENO

Con más de dos horas de concierto, la banda cántabra no defraudó con un repertorio que animó al público desde el primer acorde
En una Plaza Mayor en la que el público más jóvene se entremezclaba con los cincuentones más apasionados del rock, saltaban al escenario los tres componentes de La Fuga. Fuegos de artificio abrían esta noche un espectáculo que ya se presuponía iba a empezar con la misma intensidad que acabar. Los más incondionales coreaban desde el minuto uno. La banda cántabra empezaba el concierto, en el que los ánimos no decayeron y en el que tanto los músicos como el público se dejaron la piel y las gargantas durante más de dos horas de concierto. Hubo un comienzo fuerte con ‘En vela’ que siguió al primer single ‘Humo y cristales’ la cual, a pesar de ser del nuevo disco, también se escuchaba entre el público. Continuaron temas como ‘Camarote’ y ‘Trampas al sol’ que empezaron a activar a los seguidores. Tras ellos otros como ‘Nuestro lugar’, otro de los temas de su nuevo trabajo servían para subir las revoluciones del ambiente. Para compensar y bajar un poco las pulsaciones Edu (batería) y Alex (bajo) dejaron al frente a Nando (guitarra) y Pedro que con sus guitarras acústicas colgadas interpretaron las dos baladas de la noche ‘La marea’ y ‘La balada del despertador’ que unieron a los más incondicionales en una sola voz que los acompañó. De aquí en adelante las revoluciones solo aumentaron ‘Banderas’, ‘Baja por diversión’, ‘Jaleo’ y ‘Amor de contenedor’ fueron ampliando el repertorio siendo todos ellos temas rápidos, muy rocanroleros y que animaron al público desde el primer acorde.
La noche continuaba, y con ella y La Fuga, Guijuelo se inundó de rock del bueno. Los cántabros demostraron una vez más que La Fuga es un grupo consolidado, con un público fiel y con himnos bien conocidos en todos sus discos que llenaron un repertorio de más de una veintena de canciones, todas conocidas por el respetable.